Países visitados, proyectos acompañados, evaluaciones realizadas, kilómetros recorridos, reuniones, entrevistas, informes, comunidades conocidas y muchas horas de trabajo sobre el terreno.
En este pequeño vídeo he querido recoger algunos de esos datos que resumen una parte de mi trayectoria en la Cooperación Internacional al Desarrollo. Pero después de 25 años, cuando miro hacia atrás, tengo cada vez más claro que lo verdaderamente importante no son las cifras, son las personas.
Las mujeres que han podido poner en marcha un pequeño negocio. Los niños y niñas que han tenido nuevas oportunidades educativas. Las familias que han mejorado su alimentación o su acceso a la salud. Los jóvenes que han encontrado una oportunidad para formarse. Las comunidades que han conseguido organizarse y avanzar juntas. También están todas las personas que he conocido durante estos años: profesionales de ONG, voluntarios, cooperantes, responsables de organizaciones locales y, especialmente, tantas familias que me han abierto las puertas de sus casas y me han permitido conocer su realidad.
La cooperación me ha llevado a muchos lugares del mundo. Me ha permitido evaluar proyectos, acompañar organizaciones, supervisar intervenciones y aportar mi experiencia profesional.
Pero, sobre todo, me ha permitido escuchar, aprender y compartir camino con muchas personas. Por eso, si tuviera que resumir estos 25 años en una sola idea, probablemente sería esta:
Los datos nos ayudan a medir el impacto. Pero detrás de cada dato hay una persona, una familia, una historia.
Y al final, eso es lo que da sentido a todo este camino: haber contribuido, junto a muchas otras personas y organizaciones, a cambiar vidas.
Gracias a todos los que habéis formado parte de estos 25 años.