Desde el pasado mes de agosto, desde Iñaki Díaz – Consultoría en Cooperación estamos trabajando, junto con Miguel Rico Varadé, en la Evaluación Final Externa del proyecto “Construcción de paz y resiliencia con enfoque de género entre la población desplazada en Ucrania”, desarrollado por Farmamundi junto a Gender Bureau, con financiación de la Generalitat Valenciana.
La intervención tiene como finalidad reforzar las capacidades de afrontamiento de la población desplazada interna y de las personas afectadas por la prolongación del conflicto, prestando especial atención a mujeres, niñas y niños, y trabajando desde una perspectiva de protección de derechos, resiliencia y Triple Nexo.
El proyecto articula su actuación fundamentalmente en torno a tres grandes ámbitos: el fortalecimiento de los servicios de protección, salud mental y apoyo psicosocial, asistencia jurídica y prevención de la violencia basada en género; la respuesta a necesidades humanitarias relacionadas con alimentación, higiene y salud; y el fortalecimiento de los mecanismos de participación, rendición de cuentas y construcción de paz.
Durante estas últimas semanas hemos desarrollado la fase de gabinete, realizando el análisis de la documentación disponible, revisando la lógica de intervención y sus indicadores, confirmando las preguntas de evaluación y preparando la matriz, las herramientas y la metodología que orientarán el trabajo de campo.
Ahora entramos en una nueva etapa: el trabajo de campo. A través de entrevistas, grupos focales y otros espacios de participación podremos recoger las experiencias y percepciones de los diferentes actores implicados y, especialmente, de las personas que han participado directamente en las actividades. El diseño de la evaluación contempla precisamente estas técnicas como parte fundamental del proceso de contraste y recopilación de información.
La evaluación analizará aspectos como la adecuación y pertinencia, eficiencia, eficacia, impacto y conectividad, junto con otros elementos relevantes de una intervención desarrollada en un contexto humanitario especialmente complejo.
Más allá de comprobar resultados, entendemos la evaluación como una oportunidad para aprender, identificar buenas prácticas y formular recomendaciones que puedan contribuir a mejorar futuras intervenciones humanitarias. Ese componente de aprendizaje y mejora forma parte del propio propósito definido para esta evaluación.
Comenzamos así una fase especialmente importante del proceso, en la que los datos y documentos se complementarán con las voces, experiencias y aprendizajes de quienes están viviendo y trabajando sobre el terreno en Ucrania.
Seguimos evaluando para aprender, mejorar y contribuir a una cooperación y acción humanitaria cada vez más cercana a las personas.